5 de abril de 2010

Bye bye Bogotá













El rostro de esta ciudad

empieza a desvanecerse,

entre la lluvia de recuerdos.

Ese rostro que he dibujado tantas veces,

con mis pasos desatentos.

El rostro de la música

que envuelve mis silencios,

el rostro húmedo de las noches alcahuetas,

de brillos rojos y verdes.

El rostro de esta ciudad

que sabe a tarde, a naranja intenso

donde el pasado no existe

existe la mirada al frente,

la mirada en su rostro.

El rostro de esta ciudad

empieza a desvanecerse...

pero nunca termina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario